DE MOTTA PSICOLOGÍA Y SALUD

Nutrición

Comer mejor no debería significar vivir a dieta

La alimentación influye en nuestra salud, nuestra energía y nuestra forma de sentirnos. Sin embargo, mejorarla no consiste en seguir pautas imposibles, sino en encontrar una manera de comer que se adapte a ti y puedas mantener en el tiempo.

Te ayudamos a cuidar tu alimentación desde un enfoque personalizado, práctico y basado en la evidencia.

Educación nutricional y hábitos

Aprenderás a comprender mejor tus necesidades, organizar tu alimentación y tomar decisiones con mayor seguridad y autonomía.

Nutrición clínica personalizada

Adaptamos la intervención a tu estado de salud, síntomas, etapa vital, preferencias y objetivos personales.

Cuidar tu alimentación también es cuidar tu salud

No todas las personas necesitan la misma dieta ni parten de la misma situación. Los horarios, el estrés, las emociones, la salud digestiva, los cambios hormonales y el estilo de vida influyen en nuestra forma de comer.

Por eso, trabajamos desde una visión integral, teniendo en cuenta no solo qué comes, sino también cómo te sientes, cuáles son tus dificultades y qué cambios pueden encajar realmente en tu día a día.

El objetivo no es alcanzar una alimentación perfecta, sino ayudarte a mejorar tu salud, sentirte mejor y construir hábitos flexibles y sostenibles.

¿En qué podemos ayudarte?

  • Síndrome de intestino irritable.
  • SIBO y alteraciones digestivas.
  • Hinchazón, gases, estreñimiento o diarrea.
  • Enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
  • Intolerancias y sensibilidad a determinados alimentos.
  • Síndrome de ovario poliquístico.
  • Endometriosis y adenomiosis.
  • Amenorrea y alteraciones del ciclo menstrual.
  • Perimenopausia y menopausia.
  • Fertilidad.
  • Alimentación durante el embarazo y el posparto.
  • Hipotiroidismo y alteraciones metabólicas.
  • Enfermedades autoinmunes e inflamatorias.
  • Colesterol, glucosa e hígado graso.
  • Adaptación de la alimentación a diferentes patologías y tratamientos médicos.
  • Pérdida o aumento de peso.
  • Dificultad para mantener hábitos saludables.
  • Comer por ansiedad, estrés o aburrimiento.
  • Falta de organización y planificación.
  • Abandono frecuente de las dietas.
  • Mejora de la relación con la comida.

Un plan realista y adaptado a tu vida

En la primera consulta realizamos una valoración completa de tu alimentación, tu estado de salud, tus síntomas, tus horarios, tus preferencias y tus objetivos.

A partir de ahí, diseñamos una pauta personalizada y trabajamos mediante educación nutricional y seguimiento. No se trata únicamente de entregarte una dieta, sino de ofrecerte herramientas para que comprendas tus necesidades y puedas mantener los cambios con mayor autonomía.

Cuando los aspectos emocionales están influyendo de manera importante en la alimentación, podemos coordinar el trabajo de nutrición y psicología para ofrecerte un abordaje más completo.