Podemos necesitar ayuda psicológica por muchos motivos. No es necesario esperar a estar al límite ni tener un diagnóstico para pedir orientación.
Puede ser recomendable acudir a terapia cuando el malestar se mantiene en el tiempo, cuando afecta a tu descanso, tus relaciones, tu trabajo o tu vida diaria, o cuando sientes que no sabes cómo afrontar una situación.
También puede ayudarte si quieres conocerte mejor, tomar decisiones, mejorar tu autoestima o desarrollar recursos personales.
El psiquiatra es médico y puede valorar la necesidad de tratamiento farmacológico cuando existe un problema de salud mental.
El psicólogo trabaja los procesos emocionales, cognitivos y conductuales: pensamientos, emociones, hábitos, relaciones y formas de afrontar las dificultades.
En algunos casos, ambos profesionales pueden trabajar de forma coordinada.
La psicoterapia es un proceso de acompañamiento psicológico orientado a comprender lo que ocurre, reducir el malestar y desarrollar herramientas para afrontar las dificultades de una forma más saludable.
A través de la terapia se trabajan emociones, pensamientos, conductas, relaciones y experiencias que pueden estar influyendo en el bienestar de la persona.
La duración depende de cada caso, de los objetivos terapéuticos y del ritmo de la persona.
Algunos procesos son más breves y se centran en una dificultad concreta. Otros requieren más tiempo porque implican aspectos emocionales, relacionales o vitales más complejos.
La evolución se revisa durante el proceso para adaptar la intervención a las necesidades de cada persona.
La terapia online permite realizar el proceso psicológico desde un espacio cómodo y privado, manteniendo la misma confidencialidad, estructura y rigor profesional que la terapia presencial.
Puede ser una buena opción para personas que viven fuera, tienen dificultades para desplazarse o necesitan mayor flexibilidad.